Trabajando de la mano para los salvadoreños
Nuestra Historia
La CAJA DE CREDITO DE ATIQUIZAYA, se fundó el uno de febrero de mil novecientos sesenta y siete, gracias a la visión futurista de su promotor Agrónomo Eugenio Urbano Abrego, Agente de extensión Agrícola de esa época.
Sus socios fundadores fueron los señores: Dr. Oscar Napoleón Linares Martínez, Prof. David Napoleón Luna, Mario Rodríguez Salazar, Luis Antonio Albanes Corado, Gilberto Augusto Carcamo, Francisco Raúl Siliezar, Marco Tulio López Hernández, Rafael Retana Silva, José Adalid Jiménez, Eliseo Cárcamo Arriaza, Manuel Ignacio Cárcamo Rodríguez, Francisco Torres, Carlos Ríos Rodríguez, Juana Mayoral, Roberto Pozas y Manuel Pénate Vargas.
Se inició con un capital de ¢1,810.00 colones, representado por 181 acciones de ¢10.00 colones cada una.
Para la fundación de la Caja recibimos un curso básico de cooperativismo, impartido por el señor Humberto Lungo H. En representación de la Federación de Cajas de Crédito, la razón fundamental de fundar una Caja en Atiquizaya, tenía por objeto proteger y mejorar el trabajo de los agricultores, comerciantes en pequeño, señoras del Mercado Municipal, obreros, etc. Así como orientar la producción agrícola y la comercialización de los productos de los agricultores de la zona.
Para dar los primeros pasos, la Federación de las Cajas de Crédito facilito una máquina de escribir, un escritorio y seis sillas. Los préstamos que en ese entonces se concedían oscilaban entre 100 y 300 colones, el procedimiento era lento, aprobaba el crédito la Junta Directiva, se remitía toda la documentación a la federación para que lo ratificara o denegara.
Los primeros años fueron duros por no contar con recursos económicos como ahora, de tal manera que la Junta Directiva acordó no recibir retribución por sus dietas, entre los mismos fundadores se nombraron dos peritos siendo los señores Manuel Ignacio Cárcamo y Carlos Ríos Rodríguez, a quien se les ofreció cancelarles cinco colones por los peritajes urbanos y diez por los rurales.
Don Francisco Raúl Siliezar, Director Suplente proporciono gratis su casa para alojar la oficina de la Caja de Crédito Rural, situada en el barrio de Chalchuapita, dos años después se empezó a pagar renta, posteriormente le vendió la casa a la Caja, la Junta Directiva hizo un préstamo a la Federación para la compra por un precio simbólico de cuatro mil colones, fue así que por espacio de treinta y tres años funcionó en el barrio Chalchuapita, alejado del centro de la ciudad y en lugar no adecuado para la visita de nuestros clientes.
La Caja en un principio estuvo administrada por el señor José María Chicas Burgos, quien duro poco tiempo en sus funciones, posteriormente se nombró al señor Miguel Ángel Medrano, al jubilarse por medio del fondo de Protección se nombró al Lic. Edgardo Salvador Rodríguez, y en la actualidad es atendida por Lucia Guadalupe Quiñónez.
El 15 de diciembre de 2000 la Caja se trasladó a su nuevo local remodelado, en solemne acto el Lic. Marco Tulio Rodríguez Mena, presidente de FEDECREDITO lo dio por inaugurado, se le encomendó entregar placas de reconocimiento a dos sobrevivientes de la primera Junta Directiva, siendo los señores Gilberto Augusto Cárcamo y Luis Antonio Albanez Corado, los empleados de la Caja colocaron pines a los socios fundadores así como a los familiares de los ya fallecidos, como un recuerdo de su obra para beneficio de Atiquizaya.
Hoy nos encontramos en el centro de la ciudad, para responder más de cerca las necesidades de crédito dando a los visitantes una atención de calidad, hoy la Caja por medio de su Junta Directiva como su Gerente se ha identificado con el pueblo, se hace sentir en los diferentes sectores, sociales, culturales y económicos, de tal manera que es tomada en cuenta como una institución al servicio del pueblo.